TOBRUK, Libia.- Las fuerzas de Muammar Gaddafi atacaron una ciudad controlada por los rebeldes en el oeste de Libia y luchaban contra los insurgentes que intentan detener su avance en un bastión opositor en el este. Mientras tanto, los esfuerzos diplomáticos de la comunidad internacional parecen demasiado débiles para detener la violencia.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, demandó un alto al fuego inmediato. Por su parte, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, dijo que su país espera una votación del Consejo de Seguridad del organismo con la que esperan ponerle fin al conflicto hoy a más tardar. La funcionaria dijo que Gaddafi parece decidido a matar a todos los libios que pueda en su campaña para aplastar la revuelta. Por su parte, Saif al Islam Kaddafi, hijo del dictador, aseguró que no le importan las medidas que pueda tomar la comunidad internacional. "Todo habrá terminado en 48 horas; nuestras tropas están cerca de Bengasi", afirmó.
Mientras tanto, habitantes de Misrata, la tercera ciudad del país, ubicada a 200 kilómetros al este de Trípoli, dijeron que las fuerzas del Gobierno atacaron con tanques y artillería. En la ofensiva murieron al menos cinco personas y 11 resultaron heridas. Además, cerca de Ajdabiyah, una importante ciudad que sirve como entrada hacia Bengasi, donde se asentó la oposición a Gaddafi, los soldados libios se enfrentaron con la resistencia rebelde cuando intentaron recuperar el control de la localidad.
El diario estadounidense "The New York Times" denunció que cuatro de sus periodistas que estaban cubriendo el conflicto cuando las tropas libias llegaron a la ciudad. (Reuters-Télam)